Septiembre 17 2009
Ser más inteligente
Alimenta equilibradamente tu cuerpo:
Las habilidades cognitivas se ven favorecidas cuando el organismo se encuentra equilibrado: una alimentación adecuada a tu tipo de actividad y a tu edad es clave para incorporar la energía psicofísica que se aplicará al desarrollo integral de tu inteligencia.
Ejercítate en la ejecución de algún instrumento musical:
Favorecerás la coordinación de movimientos tanto físicos como mentales, producto de una estimulación no alterada de tus neuronas y el entrenamiento en el ritmo. Además, notarás el beneficio de la relajación de tensiones profundas y el desarrollo de la sensibilidad emocional, canalizadas a través de la expresión artística.
Entrénate en el desarrollo de tu memoria operacional:
Realiza cotidianamente cálculos aritméticos aumentando paulatinamente su complejidad o amplitud, recuerda los nombres y rubros de las tiendas que se encuentren en el recorrido de tu casa hacia tu trabajo, reconstruye mentalmente los pasos para elaborar una receta, o los procedimientos para poner en funcionamiento alguna maquinaria. El entrenamiento mental sostenido mejorará tu capacidad de resolución de problemas, y hasta podrá incrementar tu consiente intelectual.
Almacena estructuradamente la información en tu memoria:
Por ejemplo: no memorices un número telefónico, repitiéndolo hasta el cansancio. Por el contrario, intenta visualizarlo asociándolo a otros elementos (semejanzas con fechas que recuerdes, sonidos semejantes a los del nombre del dueño, el “dibujo” de los números, los movimientos de tus dedos cuando lo marcas en la botonera del teléfono).
Realiza actividad física con regularidad:
El establecimiento de rutinas de actividad física placentera favorece la oxigenación, proveyendo al cerebro un plus energético muy estimulante. Además, investigadores californianos que exploran actualmente en neurogénesis, postulan que el ejercicio aeróbico favorecería el desarrollo de nuevas células cerebrales.
Lee un libro:
Toma un libro que verse sobre un asunto que te sea completamente novedoso. Lee una novela que transcurra en el antiguo Egipto. Aprende algo de economía. Existen multitud de libros populares excelentes que tocan temas de no-ficción y que además de entretener cumplen el cometido de enseñar un montón de cosas sobre un tema concreto. Conviértete cada semana en un experto en algo nuevo. Diversifica un poco tus lecturas, abandona los temas que te son familiares. Si normalmente lees libros de historia, pásate a una novela contemporánea. Lee a autores extranjeros, a los clásicos y elige otros al azar. Tu cerebro no solo se verá beneficiado por tener que trabajar imaginando otros períodos históricos, otras culturas y otras gentes, sino que además obtendrás historias interesantes que contarle a los demás, lo cual te hará pensar y establecer conexiones entre la vida moderna y las palabras.
Juega un poco:
Los juegos son una forma maravillosa de excitar y retar al cerebro. Los sudokus, crucigramas y juegos electrónicos tipo “brain training” son formas estupendas de mejorar la agilidad cerebral y la capacidad de memorizar. Estos juegos se basan en la lógica y en las capacidades verbales, matemáticas, etc. Además son divertidos. Se obtiene más beneficio practicando estos juegos un poquito cada día (15 minutos, más o menos) que haciéndolo durante horas. Continuar leyendo… »














