Noviembre 10 2009
El caso de Josué
![grito2-1[1] grito2-1[1]](http://marcianos.com.mx/wp-content/uploads/2009/11/grito2-11.jpg)
Esta historia de terror emitida en vivo por el programa “La Mano Peluda” la puedes escuchar en YouTube desde aquí. La siguiente historia esta contada desde la perspectiva del conductor del mismo programa, aun así no deja de ser aterradora.
Una de las historias más famosas del programa es el caso de Josué, un joven que un día, en compañía de su abuelita, su mamá y dos hermanitos cruzó la frontera en busca de una mejor condición de vida. Al paso del tiempo su situación era precaria y Josué, como hijo mayor, vivía desesperado por hallar la solución para que su familia dejara de padecer la pobreza. Trabajaba en un lado y en otro, ganando apenas lo suficiente para comer, y un día amaneció con una idea que según él remediaría todo: vender su alma al mal.
Al cabo de 11 meses este joven consultó, investigó, consiguió algunos libros de magia negra y una noche se le aparecieron en su cuarto tres sombras que le dijeron:
—Josué, así que quieres dinero y poder.
—Sí, es mi mayor deseo —respondió el joven.
—Entonces, para cerrar el trato necesitamos el alma de un ser querido.
—¿Cómo un ser querido? —dijo Josué sobresaltado— Si estoy haciendo todo esto es precisamente para que ellos estén bien.
—Si realmente quieres que tu familia deje de padecer hambre, debes entregarnos el alma de uno de sus miembros. Tienes hasta la próxima luna llena para hacerlo; de lo contrario, te va a pesar.
Y las sombras se fueron. Esa noche fue la más larga en la vida de Josué. No durmió pensando en lo que las sombras le habían dicho y a su cerebro llegaban pensamientos encontrados. Y al otro día se enteró de que faltaban dos noches para la luna llena y él tenía que resolver la situación. Continuar leyendo… »
Una tarde de diciembre recibí en mi oficina una llamada desesperada de doña Lupe, quien aseguró que desde hacía varios meses su hija Rita acostumbraba jugar con la ouija y el comportamiento de la muchacha había cambiado paulatinamente, llegando al extremo de golpear a su madre y amenazar a sus hermanas y a su padre con un cuchillo. Le practicaron varios estudios clínicos físicos y mentales, que revelaron que su hija estaba clínicamente sana, por lo que optó por pedir la opinión de una vecina que practicaba el espiritismo.


Arturo, un trabajador del metro, como cada tercer día citó a su novia Angélica en una estación subterránea de ese medio de transporte. En ese lugar, el día anterior, había ocurrido un terrible accidente en el cual un hombre murió despedazado al caer a las vías del tren. Al llegar la novia, Arturo le contó lo sucedido y la llevó al sitio preciso donde el hombre había muerto. Todavía se observaban grandes manchas de sangre seca.




