
Issei Sagawa erá un estudiante japonés inteligente, obsesionado con las mujeres altas de rasgos occidentales. De baja estatura, mide 1.50 metros. Tiene manos y pies pequeños, cojea al caminar e incluso su voz es de mujer. Ha mencionado en algunas entrevistas que es el tipo de hombre que la mayoría de mujeres no encontraría atractivo. Conocedor de su falta de atractivo físico y de su extrema timidez, estaba obsesionado con tener a su lado a “la mujer perfecta”. Su fantasía se hizo realidad mientras estudiaba literatura inglesa en la Universidad de Wako en Tokio, ahí se relacionó con una mujer que daba clases de idiomas.
Un día de verano se metió a través de la ventana a su apartamento e intentó matarla. Para su deleite, ella estaba dormida y tenía ropa pequeña que cubría algo de su cuerpo. Buscó algo para apuñalarla o golpearla y descubrió un paraguas. Sin embargo, antes de que pudiera hacer algo, la mujer despertó y al descubrirlo gritó desesperada provocando la huida del intruso.

Su victima se llamada Renee Hartevelt.
Issei no olvida esta experiencia, había sido muy fácil estar cerca de una mujer atractiva y si era más cuidadoso con el ataque, podría hacer realidad su fantasía. Empezó a investigar y vigilar a sus potenciales víctimas para planear sus ataques y que no pudieran escapar.
Su fantasía se vuelve a hacer realidad cuando viaja a París y encuentra a la mujer que nunca ha podido sacar de su mente. Su piel blanca, la forma carnosa de sus nalgas y sus bonitos senos le habían provocado pérdida de la razón. Empezó a conquistarla. Issei creía que el amor que sentía por las mujeres que le gustaban lo podía demostrar comiéndoselas. Continuar leyendo… »