En Shadez: The Black Operations tienes que defender tu territorio de la invasión enemiga. A medida que completes las campañas te asignaran recompensas por cada unidad que sobreviva, con lo recibido podrás mejorar tu ejercito comprando tanques, aviones y realizando mejoras como el ataque aéreo. Un juego muy divertido al principio pero a la larga se vuelve repetitivo y termina por aburrir.
En concepto bastante simple, pero muy adictivo. En Pixel tendrás que eliminar a todos los enemigos disparando pixeles a diestra y siniestra contra todo lo que se mueva. El objetivo es completar la barra de progreso y lograr derrotar a los enemigos. La barra de puntos es también la barra de vida.
Bajo el nombre de QWERTY Warriors este divertido juego flash propone una divertida forma de jugar un shooter. Para ejecutar a un enemigo tienes que teclear el nombre correspondiente, al inicio solo tienen nombres con tres letras pero a medida que acumulas puntos el nombre y la combinación de caracteres van aumentando.
En Penguin Dinner encarnas a un pingüino emprendedor que comienza con un restaurante en la cima de una montaña, tu misión es atender a los comensales sirviendo las ordenes en el menor tiempo posible pues si te excedes estos se molestan y se van. Tienes que completar la tarifa diaria para mantener el negocio y con las ganancias extras puedes adquirir productos y mejoras que harán de tu restaurante el lugar ideal. A medida que ganas dinero puedes mudar el restaurante a lugares más transitados, pero cuidado, que los clientes también se vuelven más exigentes. Un tycoon pequeño pero muy entretenido.
Elige a tu héroe y salva a la Gran Ciudad del desastre, pero cuidado que las voraces hordas zombies del gran Zombie Papa de Harlem no serán nada fáciles de destruir. Presiona “Z” para disparar y “X” o Espacio para recargar el arma.
Crimsonland es un juego que conservo desde hace más de cuatro años y cada cierto tiempo lo desempaqueto, lo instalo y es como si nunca lo hubiera jugado antes. En el aspecto gráfico no ofrece nada novedoso incluso algunos dicen que es muy pobre y el guión es más trillado que una película de James Bond. Un humano sobreviviente se tiene que defender de una invasión extraterrestre comandada por arañas, zombies y aliens con decenas de formas y habilidades diferentes en distintos terrenos. Para tener éxito y sobrevivir dispone de un arsenal muy completo de armas que van desde pistolas portables hasta grandes cañones emisores de bolas eléctricas.
Pero el personajes no esta solo pues conforme completa niveles adquiere experiencia y va disponiendo de habilidades “extras” (son más que indispensables) como aceleración, congelamiento, cámara lenta, super disparos, radiactividad, pirotecnia… en fin nunca acabaría. Otro aspecto que considero adictivo en Crimsonland es la música bien adaptada a la situación del juego y los efectos de audio nada molestos ni fuera de lugar.
Lo malo viene cuando mencionamos que es de pago y que en el demo solo de pueden jugar unos cuantos niveles. Aun así Crimsonland es un juego sencillo, entretenido y muy adictivo.
El único objetivo en este juego es disparar a cualquier sujeto que quede en tu rango de visión desperdiciando la menor cantidad posible de munición. Para completar la misión dispones de tres armas diferentes. Una pistola, un subfusil MP5 y un rifle de asalto M4.
En VXR puedes escoger entre el Astra VXR, el Monaro VXR y el VXR220 para competir en diferentes pistas y escenarios contra un contrincante, pero cuidado que no todo es tan fácil pues en tu camino encontraras cientos de obstáculos y complicados caminos con los que tendrás que lidiar.