Octubre 08 2009
El amo de So You Think You Can Dance.
Aun me queda la duda de si es un niño o un enano. Sea como fuere es un crack bailando este Bruce Lee en miniatura.
Aun me queda la duda de si es un niño o un enano. Sea como fuere es un crack bailando este Bruce Lee en miniatura.
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AYER |
HOY |
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Solterona |
Profesional independiente |
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Tocarse las pelotas con pasta |
Spa |
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Engañabobos |
Demo |
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Don José, ¿me manda al niño con el pedido? |
Delivery |
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Trabajar en negro |
Contrato de Prácticas |
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Gilipollez |
Expresión sacada de contexto |
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Loco de mierda |
Transgresor |
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Almacén / kiosco |
Drugstore |
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Ninguna tía me hace caso |
No encuentro mi target |
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Vestirse con cualquier trapo |
Ser fashion |
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Humildad |
Perfil bajo |
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Comprar compulsivamente |
Shopping |
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Hacer las cosas como el culo |
Desprolijidad |
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Pan Flauta |
Baguette |
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Tocar de oído algunos temas |
Consultor |
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Vendedor |
Ejecutivo de cuentas |
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Colgado |
Diferente |
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Servilleta Agenda |
Palm Pilot |
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Que no me toque nadie los cojones |
Estar reunido |
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Curandero / a |
Mentalista |
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Tocarse las pelotas en el curro |
Desayuno de trabajo |
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Peluquero |
Estilista |
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2+2 para ti = 3, para mí = 5 |
Sinergia |
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Profe de gimnasia |
Personal trainer |
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Caminar entre piedras, arbustos, troncos y abejas |
Trekking |
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Nunca le gustó trabajar |
Asesor |
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Me voy al bar a ver si ligo algo |
Me voy a chatear |
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Reunión de desocupados |
Talk-show |
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La calentura es mutua |
Funciona la química |
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Viajar a cualquier lado y en malas condiciones |
Turismo de aventura |
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Trata de blancas |
Anuncios breves |
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Manipular la opinión pública |
Fenómeno mediático |
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No entiendo una mierda |
Hay que leer entre líneas |
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Bragas y sostenes |
Lingerie |
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No dan una mierda en la tele |
Zapping |
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Programa sin sentido |
Magazine |
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Tercer Mundo |
Países Emergentes |
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Despidos masivos |
Reestructuración |
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Cuantos más seamos, menos pagaremos |
Joint Venture |
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Robo indiscriminado de los políticos |
Déficit Fiscal |
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Joderle la vida a los demás |
Libertad de expresión |

Una mujer de Wisconsin se llevo la gran sorpresa cuando abrió su bolsa de papas fritas Clancy’s Ripple y se encontró un Nokia 6810, ya es bastante raro que alguien encuentre un teléfono celular en unas frituras, pero que sea al antiguo Nokia 6810 lo hace aun más extraño. El viejo teléfono aparentemente no encendía pero tenia un SIM de T-Mobile.
Después de presentar la queja la tienda donde las adquirió retiro las papas fritas de la marca y todas aquellas que tuvieran la misma fecha de caducidad, le ofrecieron una bolsa de papas fritas, obviamente no lo acepto y dijo que no volverá a comer papas durante un buen tiempo.
Parece increíble que el descuido en la linea de producción de alimentos llegue a tal grado. La mayoría imaginamos a hombres y mujeres vestidos completamente de blanco con lentes protectores y tapa bocas, pero esto demuestra que la realidad es muy diferente.
Este hecho sucedió el 15 de Abril de 1912 a las 5:00 AM. en un lejano pueblo entre las costas de EUA y Canadá. Los habitantes en su mayoría descansaban en sus humildes hogares. Algunos se aprestaban a iniciar sus labores agrícolas que en ese tiempo eran pobres por lo frío del clima.
Extrañamente llegaron a oídos de algunos pobladores a lo lejos, unos débiles murmullos que no alcanzaban a distinguir. Conforme pasaban los minutos esos murmullos se volvían mas intensos. Poco a poco la gente tomo atención de lo que estaba sucediendo. Unos a otros comentaban y confirmaban que lo que estaban oyendo no era su imaginación. Algunos minutos después las personas que estaban dentro de sus casas ya distinguían los sonidos y salieron al exterior para tratar de ubicar su procedencia.
“¿Qué es eso?”, se decidan unos a otros. Todos estuvieron de acuerdo, los murmullos cada vez más fuertes parecían… lamentos. La intensidad se volvía más fuerte. Se habían vuelto tan claros y sonoros que la gente que se hallaba dormida se despertó por los lamentos convertidos en llanto, gritos desesperados, ayes de dolor, de sufrimiento.
Prácticamente todo el pueblo se encontraba afuera y asustados se miraban unos a otros tratando se encontrar el origen de los dramáticos sonidos. Los habitantes se fueron agrupando en tanto que las voces ya eran clarísimos gritos de auxilio. Desesperados y angustiados no encontraban explicación y buscaban con alarma de donde provenían. Algunas mujeres se tapaban los oídos pidiendo al cielo que cesaran los lamentos que ya eran tan fuertes como insoportables, se hincaban y rezaban al no encontrar explicación a tan extraño suceso. Todo el pueblo estaba reunido y con el terror colectivo de un fenómeno que nunca en sus vidas imaginaron experimentar. Constataron que los sonidos no eran causados por ningún habitante y ya imploraban a dios porque terminara esa pesadilla.
Las mujeres de repente, al seguir rezando por la piedad de esos alaridos de dolor y alzar su vista al cielo implorando el cese a ese tormento, se quedaron viendo fijamente hacía arriba y gritaron: “¡De arriba, del cielo vienen!”. Todos dirigieron sus miradas a las alturas y en efecto distinguieron con certeza el origen de los sonidos: eran mujeres, niños, hombres; pero no veían nada, solo una gran cantidad de nubes aglomeradas y oscuras; como próximas a precipitarse en una gran tormenta. Sin embargo el viento esa mañana era muy fuerte y todas juntas comenzaron a desplazarse hacia el horizonte y junto con ellas los lamentos comenzaron a alejarse.
Más tranquila la gente poco a poco fue retornando a sus casa y los que tenían que trabajar retomaron su jornada con tranquilidad alerta. El día tomo su curso normal. Los pobladores que por razones de trabajo o de cualquier otra índole se trasladaron a la costa, iban comentando la inexplicable experiencia. El comentario se hizo noticia y llegó a los puertos más cercanos, de ahí a la ciudad de Nueva York que tomo la nota y al divulgarlo entre la gente de los periódicos inmediatamente trataron de confirmar el evento. Se mandaron reporteros al pueblo y constataron la veracidad del fenómeno al entrevistar a los pobladores que coincidían a la perfección en sus relatos.
Al mismo tiempo en las ciudades importantes tanto de Estados Unidos como de Cánada llegó una noticia sucedida horas antes de ese 15 de abril, un hecho fatídico acontecido en los mares del Atlántico a unos kilómetros de Nueva York y a otros más de las costa del Cape Race: un gran barco se había hundido con 2232 pasajeros a bordo muriendo congelados o ahogados en la mayoría. Sólo se salvaron 705. El nombre del barco: Titanic.