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El caso Reverte Escalante
Hay veces que la realidad supera a la ficción, la siguiente historia es uno de esos casos que parecen haber sido sacados de una serie de televisión. Todo un caso para los detectives Benson y Stabler de La ley y el Orden.
Distrito Federal— Rubén Romeo Reverte Escalante tenía 20 años y un futuro promisorio, pues obtuvo el mejor promedio de su preparatoria y tenía una beca para estudiar en el extranjero, pero decidió quedarse con su novia, quien lo mató para cobrar un seguro millonario. Hace poco más de 5 años, Reverte y Leslie Medellín Arellanes Arredón, también de 20 años, se conocieron en la Preparatoria 6 e iniciaron un noviazgo.
En ese tiempo el joven vivía con sus padres, pero se peleó con su papá, a quien incluso denunció penalmente dos veces por violencia intrafamiliar y le exigió una pensión de mil 800 pesos mensuales, aconsejado por Leslie y su madre, Roxana Arredón Argüello, de 46 años. En abril del 2008, la mujer le pidió a su yerno que entrara a la casa de la supuesta amante de su novio para robar la correspondencia, pero el joven fue descubierto y encarcelado un año en el Reclusorio Norte.
Los papás del joven nunca supieron que su hijo estuvo encarcelado, y cuando recibían llamadas desde el penal las rechazaban, por temor a ser extorsionados. Mientras Reverte estaba preso, Arredón Argüello visitó a su hijo Ricardo Arredón Argüello en el Reclusorio Oriente, donde está por homicidio, y le contó de su yerno. El convicto le aconsejó que cuando el joven saliera en libertad le comprara seguros de vida, y él enviaría unos sicarios para que lo mataran.
En abril, Reverte fue liberado y se instaló en casa de su novia y suegra. El 21 de agosto fue encontrado muerto, con golpes en la cabeza y una lesión de arma punzocortante en el cuello, en Coyoacán. En sus bolsillos fue descubierto un papel con la leyenda: “Gabriel que esta sea nuestra reconciliación para siempre, besos, te amo”. Continuar
Erzebeth Bathory – Condesa Sangrienta.

Castillo de Csejthe, Hungría, corre el año de 1600. El noble magyar Conde Ferencz Nadasky, ve desde su ventana, a una muchacha desnuda atravesar corriendo los jardines del castillo. Ésta llora, grita, la cara desfigurada de dolor, los pies heridos por las piedras y las plantas espinosas… lo peor fue constatar que la joven andaba con el cuerpo untado de miel, y que los insectos la devoraban y la perseguían frenéticamente. Ante la inaudita visión, el conde exige una explicación a sus sirvientes quienes se apresuran en contarle que es una sirvienta de la condesa que ha sido castigada por ésta. Le cuesta dar crédito a lo que oye…
Su esposa es nada menos que la noble Erzebeth Bathory (o Elisabeth Bathory), nacida en 1565, y es 10 años más joven que su marido el conde Ferencz Nadasky (1555-1604), de entonces 45 años de edad. Erzebeth procede nada menos que de la influyente y poderosa familia Bathory, magnates polacos que en 1575 se alzan hasta el trono de Polonia con el rey Esteban I Bathory (1533-1586), emparentado con la dinastía real polaca de los Jagellon gracias a su matrimonio con la princesa Ana de Polonia en 1576, siendo nada menos que cuñado del rey Juan III de Suecia y del Elector Joaquín II de Brandenburgo…
Los Bathory, efectivamente, no son cualquier familia de a pie! Continuar



