A estos ladrones prácticamente “les salió el tiro por la culata” cuando intentaron tomar por asalto una joyería, su sorpresa vino cuando los empleados los recibieron lanzandoles todo tipo de objetos y rociándolos con un extintor de incendios. No les quedo más remedio que salir huyendo con las manos vacías.
asaltos
Este es uno de esos ejemplos de la mala plantación y los efectos de la adrenalina en situaciones extremas, el delincuente logra un salto perfecto pero su cómplice antes le había puesto un obstáculo y casi hace el último salto de su vida.
Un hombre de Michigan se enfrenta a cargos tras agredir a una mujer con diez libras de pollo congelado. McKaney Frederick es acusado de apuñalar a su madre con un tenedor durante una cena y después golpear a una mujer con un pollo congelado en la cabeza. Los oficiales mencionaron que apuñalo a su madre [...]